Maktub (III)


La víspera de Navidad, el viajero y su mujer 
hacían un balance del año que terminaba. 
Durante la comida en el único restaurante de un
pueblo de los Pirineos, el viajero comenzó a
quejarse por algo que no había ocurrido como 
deseaba.
La mujer miraba fijamente el árbol de Navidad
que adornaba el restaurante. El viajero se dio
cuenta de que a ella ya no le interesaba la
conversación, y cambió de tema:
- Bonita, la iluminación de este árbol - dijo.
- Es verdad - respondió la mujer -. Pero si te fijas
bien, en medio de esas decenas de bombillas hay
una que está fundida. Me parece que, en vez de
ver el año como decenas de bendiciones que
brillaron, te estás fijando en la única bombilla
que no iluminó nada.


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